¿HAS EVALUADO SI TRABAJAS EN UN AMBIENTE LABORAL AGRADABLE?

La sociedad actual se caracteriza por enfatizar y perseguir las necesidades materiales a cambio de olvidar muchas veces las necesidades de espíritu, por ello hay valores en las organizaciones tales como: Reconocimientos, Comunicación, Trato justo, Formación, que constituyen los parámetros de un buen clima laboral. Hay que reconocer que existen empleados con aptitudes necesarias para realizar su trabajo, pero tal vez no estén funcionando al máximo de su capacidad por no estar en un ambiente agradable.

Los empresarios y directivos deberían cuidar y potenciar al máximo su Capital Humano implantando en la compañía un clima laboral propicio para los empleados. Se ha comprobado que los cimientos de un buen clima laboral se relacionan con los siguientes parámetros: la calidad directiva, la satisfacción en el puesto de trabajo, la conciliación del trabajo con la vida familiar, la carrera profesional y, en menor medida, las prestaciones de tipo social.

Un adecuado Clima Laboral presenta los siguientes factores:

Liderazgo: Este debe ser ejercido por los Ejecutivos o Directivos de las compañías, quienes debería de enfocarse en transmitir entusiasmo y crear buenas relaciones con honradez, respeto y lealtad, adaptándose a las habilidades y emociones de sus empleados, que le permiten tomar decisiones y que muestran interés por su trabajo.

Libertad de Expresión: Poder acudir a cualquier responsable con la máxima confianza para exponerle los problemas que pueda tener o realizar cualquier sugerencia, y además tenga la confianza y seguridad de que lo que exponga va a ser tenido en cuenta y se le reconozcan factores como:
• Que el empleado conozca la opinión sobre su trabajo.
• Que el empleado perciba la utilidad de su trabajo.
• Que el empleado perciba que la organización y sus Jefes Inmediatos le agradezcan su trabajo.

Satisfacción Laboral: Existen factores no motivadores que pueden crear un mal clima laboral, tales como: Escasez de retribución, falta de reconocimiento, estrés y enfrentarse a una tarea rutinaria, la seguridad y las condiciones laborales, el espacio, la iluminación, la calefacción, la climatización, la ergonomía y la ausencia de elementos nocivos para la salud (ruidos, humos, gases, polvo…) resultan muy importantes; el empleado tiene que regresar a su hogar en las mismas condiciones de salud con las que inició su jornada.
Conciliación del trabajo con la vida familiar: La sociedad está demandando cada vez más la solución de este problema. En pleno siglo XXI existe una nueva realidad laboral y social en la que los dos cónyuges trabajan y la disponibilidad de su tiempo fuera del trabajo es escasa, lo que origina:

Falta de tiempo para la educación y cuidado de los niños y la atención de los ancianos.

Disminución progresiva y amenazadora de la tasa de natalidad como consecuencia de que los padres no quieren adquirir el compromiso del cuidado de más hijos y su educación.

El problema es importante ya que la familia es la columna vertebral de una sociedad equilibrada y los niños de hoy son el capital humano de la sociedad del mañana. De ahí la importancia de que las empresas instalen los programas de conciliación ya que la no conciliación provoca insatisfacción laboral, enfermedades psíquicas, falta de actitud y compromiso de los trabajadores, así como bajas en la organización. Los programas de conciliación precisan de características básicas como:

• Compaginar el horario de la empresa con los horarios de los Centros Educativos de los hijos.
• Horarios laborales flexibles, posibilidad de medias jornadas de trabajo y de empleo compartido.
• Permisos o Flexibilidad: lugares satélites de trabajo, tele-trabajo, rotación de puestos, etc.
• Programas de luces apagadas.
• Servicio de guarderías

Todo ello encaminado a que los padres tienen que tener tiempo para estar con sus hijos, ya que además de la necesidad de disfrutar de la familia, la educación de los hijos es responsabilidad plena de los padres y las guarderías u otros centros, sean públicos o privados, no les pueden sustituir en este cometido.

Carrera profesional: La empresa, en la medida de sus posibilidades, debe tener programas de formación, con el fin de profesionalizar a sus trabajadores y potenciar su capital intelectual. La formación supone una inversión, no un gasto.

Prestaciones de tipo social: Se refiere a servicios como comedor, guardería (cada vez más demandada), becas de estudio para hijos de empleados, celebraciones, acceso a acciones de la compañía, flexibilidad de horario, planes de pensiones, premios y concursos diversos, seguro de vida, transporte a la empresa, promoción de actividades deportivas, préstamos financieros con ventajas respecto a los del mercado e instalación de zonas de descanso, entre otros.

Esperamos que al concluir este articulo ya haya realizado su evaluación si se encuentra o no trabajando en un adecuado Clima Laboral y pueda realizar sus recomendaciones para la mejora del mismo ya sea como Gestor de Recursos Humanos o como Profesional comprometido con su organización.